10 de junio de 2012

Usted fue siempre así, tan temperamental, usted me ha dicho tantas cosas que jamás podré olvidar. Usted me hizo a mí pensar, aunque sea tarde, ya lo sé y le agradezco que haya sido todo lo que fue. Porque usted me hizo enfrentar con lo peor de mí, y en mi lado más oscuro me descubrí. No olvide que lo espero, no espere que lo olvide, si por usted me muero, me muero cuando ríe el corazón. No olvide que lo quiero, no quiera que lo olvide, si cada vez que puedo me pierdo en el sonido de su voz. Porque algo en mi cambió, porque algo en mí sembró, porque usted ha domado lo que nadie en mi domó. Porque a partir de hoy, no es el mismo el corazón, porque usted ha a domado lo que nadie en mí domó.